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Debemos reivindicar el derecho a la desconexión como forma de resistencia contra la sociedad del rendimiento y su imperativo de comunicación constante.

Carlos Álvarez Teijeiro
Clarín - 29 de marzo de 2025

No es ninguna novedad señalar que la digitalización de la comunicación ha alcanzado su expresión más intensa en aplicaciones como WhatsApp.

Lo novedoso tal vez consista en indicar que lo que se presenta a primera vista como una herramienta de conexión revela, en realidad, una nueva forma de alienación, característica de esa sociedad del rendimiento tan lúcidamente diagnosticada por Byung-Chul Han. Así, WhatsApp no es un simple medio de comunicación, tal y como aparenta, sino ante todo un dispositivo que reconfigura eficazmente nuestra experiencia temporal y nuestra relación con el otro.

En la era de la absoluta e irredimible hiperconectividad, el sujeto digital se encuentra permanentemente disponible, o al menos está sometido al imperativo categórico de que así debe estarlo. La doble tilde azul de WhatsApp representa la materialización de esta disponibilidad absoluta, la imposibilidad de una ausencia que, por otra parte, sería legítima, pero que es castigada.

Así, en este nuevo escenario el silencio ya no es considerado un derecho sino una ofensa. La no-respuesta se interpreta siempre y unívocamente como rechazo, generando una ansiedad constante ante la obligación de estar siempre presente, siempre respondiendo, por lo que la temporalidad propia de la reflexión ha sido aniquilada en favor de la inmediatez compulsiva.

De este modo, WhatsApp establece y configura al mismo tiempo un régimen de visibilidad total que destruye e imposibilita toda forma de interioridad. La indicación “en línea” o “escribiendo” somete al sujeto a una vigilancia permanente que elimina cualquier espacio de opacidad, tan necesario para la constitución del yo, para la formación de la subjetividad, y en consecuencia no hay lugar para el secreto, para esa zona de sombra donde el sujeto podría refugiarse de la exposición constante.

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Imagen ilustrativa NO pertenece al texto original - FEM/MS Designer

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